Con el vinilado puedes cambiar el color o el acabado de tu coche sin pintarlo. Es una opción reversible que además protege la pintura original.

Qué puedes vinilar
- El vehículo completo o solo algunas piezas: techo, capó, retrovisores…
- Acabados mate, brillo, satinado o efectos especiales.
Si buscas rotular tu vehículo de empresa, consulta rotulación de vehículos.