Con los años, los faros pierden transparencia. No es solo estética: un faro opaco alumbra menos y hace que los demás te vean peor.

Señales de que tus faros necesitan pulido
- El plástico se ve amarillento o blanquecino.
- Notas que de noche ves menos que antes.
- La superficie está rugosa o con microarañazos.
¿Pulir o cambiar el faro?
Si el deterioro es superficial, el pulido devuelve la transparencia por mucho menos que un faro nuevo. Si hay humedad dentro o grietas, habrá que valorar la sustitución.
Cómo lo hacemos
Protegemos la carrocería, lijamos con granos progresivos, pulimos y aplicamos un tratamiento final que protege del sol y el agua. Detalle completo en pulido de faros.